Una cuota fija, sin contar horas
Pagás por mes, no por hora. Si resolvemos algo en dos días en vez de dos semanas, ganás vos: el precio no cambia. Nunca vas a recibir una factura sorpresa por "horas extra".
Cómo trabajamos
La mayoría vende un proyecto: te cobran una vez, te entregan y desaparecen. El problema es que el software nunca termina — siempre aparece algo que ajustar, un proceso que cambió, algo nuevo que necesitás. Por eso trabajamos con una suscripción mensual: somos el área de sistemas de tu empresa, sin que tengas que contratar a nadie en planta.
Agendar una llamadaTres cosas que conviene entender antes de empezar.
Pagás por mes, no por hora. Si resolvemos algo en dos días en vez de dos semanas, ganás vos: el precio no cambia. Nunca vas a recibir una factura sorpresa por "horas extra".
Nos pasás lo que necesitás y lo hacemos de a uno, en orden, con un ritmo comprometido. No prometemos "todo ilimitado" porque sería mentira: preferimos avanzar de verdad en una cosa por vez que tener diez a medio hacer.
El primer mes resolvemos el dolor más urgente. Después el sistema va sumando lo que aparece: un módulo nuevo, un reporte, una integración. No hay que volver a empezar ni firmar un proyecto nuevo cada vez.
Lo concreto, sin vueltas.
Es la pregunta que casi nadie hace y todos deberían hacer. Te lo decimos antes de empezar, no en la letra chica: la propiedad intelectual queda en AIKen, y tenés tres salidas claras para que nunca te sientas atrapado.
Mientras estés al día, usás y modificás el sistema sin límite, y lo seguimos haciendo evolucionar.
Se puede. Pagás una tarifa equivalente a tener el equipo en planta y la autoría pasa a vos: podés venderlo o licenciarlo.
Te llevás una copia del sistema con licencia perpetua a un precio definido de antemano. Siempre hay puerta de salida.
El mínimo es de 3 meses — el tiempo que hace falta para que el sistema esté funcionando de verdad. Después seguís mes a mes y cancelás cuando quieras. Si te comprometés por 6 meses, te congelamos el precio.
La cuota baja a mantenimiento: soporte, arreglos y que todo siga funcionando. Cuando quieras volver a sumar cosas, se reactiva.
Sí, y te los decimos de entrada: los servicios que usa tu sistema (base de datos, envío de mails, WhatsApp) los pagás vos directamente al proveedor. Son montos chicos y quedan a tu nombre, así nunca dependés de nosotros para acceder.
La cuota se ajusta a medida que el sistema crece y tu negocio factura más. Lo hablamos antes, nunca es una sorpresa en la factura.
Trabajamos con PyMEs que tienen una operación real que ordenar. Hoy tenemos sistemas funcionando en hotelería, metalúrgicas, viandas, certificadoras y gastronomía. Si tu rubro no está, no es un problema: el sistema se arma sobre tus procesos, no sobre una plantilla.
Depende del tamaño de la operación y de qué tan rápido quieras avanzar. Lo hablamos en una llamada de 20 minutos y te decimos un número concreto, sin vueltas.
Contanos qué proceso te está comiendo el día. Te decimos si tiene solución, cómo lo encararíamos y cuánto sale. Sin costo y sin compromiso.